Dura lex sed lex, decían los romanos.
La ley es dura, pero es la ley.
¿De verdad?
Está arraigado a través del miedo en las mentes de la mayoría de la población.
Yo no quiero problemas, dicen.
Es lo que hay, dicen.
No se pueden cambiar las cosas, dicen.
Yo me negaría, pero nadie se mueve, dicen.
Luego se,quejan del maldito gobierno y de que la vida es dura.
Malditos hipócritas.
Si la vida es dura es porque ayudan a que lo sea.
Echan el culo fuera pero ayudan a joder la vida a ellos mismos y a los demás.
Nunca se les ha ocurrido que el hecho de que la injusticia campe a sus anchas es debido a su propia actitud.
Su forma de pensar es egoísta a más no poder: ande yo caliente, ríase la gente.
Nunca se han molestado en ponerse en los zapatos del otro.
No es una justificación, pero han sido programados para ello, como se adiestran a los perros.
Thoreau decía algo así como que en un país injusto sólo se podía encontrar a los justos en la cárcel.
Gandhi decía algo así como que la única opción de un hombre justo es desobedecer las leyes injustas.
Así que, como lo dice el gobierno, vais a obedecer ¿verdad?
Pero luego os vais a quejar de que nada puede cambiar.
Pusilánimes.
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