Resulta que los que gobiernan para el pueblo se dedican a destruir al pueblo.
Pero los que se llaman oposición son meros acompañantes que apoyan el mismo juego.
Y entre unos y otros nos están matando.
Primero han matado nuestras ilusiones.
Luego, han empezado a matarnos físicamente.
Porque las medidas aprobadas por estos malos imitadores de marionetas son criminales.
Pero esta gente se hace oídos sordos.
No conocen la palabra compasión.
Son incapaces de conmoverse por cosas como éstas:
Indignarse ya es poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dime, ¿qué opinas sobre este post?