lunes, 19 de mayo de 2014

Nuestras tres grandes excusas que usamos en cualquier circunstancia

Las excusas no sirven de nada, nuestros seres queridos no las necesitan y al resto no les importan.

Sin embargo, las usamos constantemente, y lo que es peor, con nosotros mismos para justificar nuestra falta de ganas, nuestra propia inacción.

En esto, que las tres principales excusas que usamos para alimentar nuestro conformismo son las siguientes:

1. No tengo tiempo.
2. No tengo dinero.
3. No sé hacerlo.

Dicen que el día tiene veinticuatro horas para todos. Pero muchas veces nos excusamos diciendo que no tenemos tiempo.

¿Será que nuestros días tienen menos de veinticuatro horas? ¿Cómo lo hemos logrado?

¿O será que no sabemos administrar nuestro tiempo? ¿O será que no sabemos establecer nuestras prioridades? ¿O será que es una mera excusa?

¿Y la falta de dinero? ¿No es cierto que cuando algo nos importa realmente movemos tierra y cielo para conseguir el dinero necesario?

Ninguna cantidad es suficientemente grande si se nos mete entre ceja y ceja, porque cuando hay una necesidad hacemos lo que haga falta.

Al fin y al cabo, el dinero no es más que una idea y las cosas verdaderamente importantes no cuestan dinero. Decir que no tienes dinero es equivalente a decir "no tengo la voluntad de hacerlo".

Y hablando de hacerlo. El desconocimiento también es otra de las grandes excusas.

A ver, si no sabemos algo, pues... ¡lo aprendemos!

La información está libremente desperdigada por la red, y no es más cuestión de encontrar el conocimiento necesario y adquirirlo.

Es tener de verdad las ganas de superar el obstáculo de la ignorancia y conseguir nuestros propósitos.

Pero si no tienes las ganas, pues vale.

Por cierto, podría hace más interesante este post, pero no tengo el tiempo, ni me pagan lo suficiente para buscar ahora más datos para ampliar el tema :P

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dime, ¿qué opinas sobre este post?