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viernes, 25 de abril de 2014

De nuevo el estado metiéndose donde no le llaman

La educación de los hijos depende de los padres, y ya es hora de que los estados dejen de entrometerse en la casa y la privacidad de la gente.

Cada cual tiene el derecho inalienable a vivir como le venga en gana, y a educar a sus hijos como mejor le parezca, con sus errores y sus aciertos.

El estado, éste y cualquier otro, se puede meter sus leyes intrusivas por donde más oscuro esté de su trasero.

No somos sus marionetas, no somos sus súbditos, y punto.

Por supuesto, me refiero a esta estupidez de buenismo y paternalismo estatal que encubre una intromisión intolerable en nuestras vidas, como ya nos tienen acostumbrados:

La ley obligará a los menores a "corresponsabilizarse del cuidado del hogar y las tareas domésticas"
http://www.huffpost.com/es/entry/5213702?utm_hp_ref=spain&ir=Spain

sábado, 2 de febrero de 2013

Una vez al año sí hace daño

Entro en mi tercer día de fiebre alta.

Cada año me pasa igual por estas fechas.

Esta vez lo he pillado de mi renacuajo, que ya lleva una semana sin ir al cole.

Y la mitad de su clase está como él.

Claro que, no ir al cole es lo único bueno que hemos sacado del asunto.

Acabo de terminar el libro "The Underground History Of American Education" de John Taylor Gatto.

Y quien dice "americana" dice "europea", porque somos una colonia.

Todas mis deducciones de años están corfirmadas: el único objetivo del sistema educativo obligatorio es atontar a la masa, romper las familias y crear una dependencia del papá estado corporativista.

En occidente estamos en un sistema fascista de facto.

En fin, que estoy pa'larrastre moqueando, tosiendo, estornudando y con mi cerebro que lo siento como un estropajo.

Menos mal que sólo me toca una vez al año, y pronto volveré a mi "normalidad".

lunes, 7 de enero de 2013

Volvemos a las andadas

Tras unos días de vida normal, con los niños saltando por toda la casa, que no es grande precisamente, mañana retomamos las cadenas.

Otra vez las idas y venidas en tren y autobús.

Otra vez el lavado de cerebro de la "educación" sobre mis niños.

Mi único crimen es no tener esos papelitos inventados que llaman dinero, y no tener los contactos en los lugares adecuados.

En esta suciedad, digo sociedad, la mayoría de la población sólo somos rebaño a disposición de los caprichos arbitrarios de nuestros amos.

Quizás, cuando llegue mi final en este mundo, no consiga derrotarles, pero habré hecho todo lo posible por haberles hecho la puñeta.

No sé si eso será algo, pero es lo mínimo de lo mínimo que uno puede hacer sabiendo lo que sé.

Por supuesto, el objetivo completo sería derrocarlos y que de esta sociedad esclavizante no quedara ni un mero recuerdo.

En fin, que volvemos a las andadas y veremos cómo se va presentando la cosa.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Han soltado a los niños

Niños jugando antes de entrar en el recinto penitenciario

Han soltado a los niños.

Dicen que el viernes será fiesta y que mañana, jueves, es un día de libre disposición.

Así que hasta el lunes que viene los niños han sido prestados a sus padres, nosotros.

Es realmente incomprensible cómo esta gente ha lavado el cerebro a la mayoría de la población.

Y cómo les han programado para resitir ante cualquier intento de hacerles ver su programación.

No es suficiente con que nos arrebaten y secuestren a nuestros hijos por la fuerza, que también nos marcan cómo hemos de comportarnos en casa.

Más de una vez he visto al profe de mi peque-peque, que va a lo que llaman P4, dar órdenes a madres porque no habían dado el almuerzo adecuado a sus hijos.

Imagina.

El fascismo imperante es tal que el estado se cree que es el propietario de los niños, y en cualquier momento puede usar a sus perros de presa para secuestrar permanentemente a nuestros hijos.

Lo hacen por su bien, dicen.

No llevarlos a esas prisiones "adecuadamente" puede hacer que los "maestros" avisen a los "trabajadores sociales", los cuales avisan a las "fuerzas del orden", y un "juez" decrete su secuestro permanente, o como ellos dicen, "arrebatar su tutela a los padres por el bien del niño".

Sí, éste es el orden opresor de cualquier signo aparente de libertad.

¿Y qué puede hacer una persona sola cuando tiene todas las de perder?

Tragar, e intentar luchar con los medios a su alcance, aunque sepa que tiene las batallas perdidas porque a su alrededor no le importa a nadie lo que está sucediendo.

Es más, a su alrededor están convencidos de la propaganda gubernamental, y por lo tanto, harán lo posible por complacer a sus amos.

Muchos recuerdan cuando los niños delataban a sus padres por ser "amigo de los judíos" en la Alemania nazi.

Ése es el tipo de sociedad en el que estamos viviendo actualmente.

Dicen que les educan.

Claro, a pedir permiso para mear, cosa que los adultos siguen haciendo en sus trabajos.

A obedecer al poder establecido sin preguntarse por qué es el poder establecido.

A consumir silenciosamente y tener una escala de valores deficitaria en auténticos valores.

Eso es lo que llaman "educación".

Así que, han soltado a los niños.

Es ése poco tiempo que se nos permite parecer que somos una familia.

Que se nos permite perder el tiempo con ellos.

Que se nos permite intentar impregnarles parte de lo que somos como padres.

Que se nos permite tener una vida de verdad.

Y siempre es poco tiempo.

En un chasquido habrá que volver a la farsa otra vez.

Quizás algún día se me premiará por lo buen actor que soy.

Es la única forma de sobrevivir cuando se está indefenso y se tiene todas las de perder.

Pero, ay, no van a poder impedir que vacune a mis niños contra su estúpida sociedad robotizante.

No lo van a conseguir, al menos no con mis hijos.

jueves, 30 de agosto de 2012

El secuestro de nuestros hijos

Ya se acerca otra vez septiembre.

El mes en el que secuestran a nuestros hijos.

En este estado dictatorial nos obligan a que enviemos a nuestros hijos cada día a esas cárceles en las que los "educan".

La mentira es tan grande que por ello tiene una mayoría defensora.

Estamos en la caverna de Platón, y la mayoría tiene el síndrome de Estocolmo.

Es casi de risa cómo es tan obvio que la propaganda es propaganda, y cómo ésta es defendida por sus víctimas.

Engañaron a las generaciones anteriores con vacías promesas que nunca se cumplieron.

Eso de "envía a tus hijos a estudiar para que tengan un futuro mejor" no fue más que una patraña, una zanahoria para los burros.

O mejor dicho, para lo borregozombies.

Ahora sabemos que este "sistema educativo" fue diseñado por la élite financiera para tener trabajadores dóciles y, a su vez, consumidores obedientes.

De la verdad no se puede convencer: la verdad, es.

Y si una mayoría prefiere vivir en la ceverna oscura, malviviendo en su cómoda burbuja, no soy nadie para convencerles de lo contrario.

Este escrito y otros sólo los escribo para describir la realidad.

Cada cual es esclavo para negarlo.

viernes, 20 de julio de 2012

Los bobos defensores de los estados feudales

¿Alguien eligió nacer en algún lugar?

Me parece que no.

Bueno, hay cierto tipo de pensamiento religioso que me diría que sí.

Dejémosles en su burbuja.

Parece ser que es incómodo recordar que los estados actuales fueron inventados arbitriariamente por los señores feudales. Ésos que ahora llamamos élites.

Incluso hoy en día se siguen delineando las fronteras en mapas según los intereses de unos pocos.

No sólo eso, la estructura de los estados sigue un patrón preestablecido, parecen franquicias corporativas: crean un estado, montan la estructura piramidal de gobierno, ejército y religión, fuerzan el aprendizaje del absurdo patriotismo en la población y mediante el sistema educativo introducen en la mente de la masa los datos que los diferenciarán del estado vecino.

Justificar esas diferencias es muy fácil, basta encontrar la excusa perfecta según la localidad: el idioma, la etnia, la cultura, el territorio.

La patria ante todo, o como dicen por estos lares: todo por la patria.

No veas las risas que se pegan las élites.

Estas élites, o grupo de señores feudales, tienen repartido el mundo de esta forma entre ellos.

Es una estructura que les funciona y beneficia.

Por supuesto, para ellos no existen las fronteras, ni físicas ni de conocimiento.

Cuando hay una disputa entre estos señores suelen enviar a sus masas controladas a asesinarse entre ellas: lo llaman guerra.

Y mientras, estas masas aborregadas, incapaces de darse cuenta del verdadero juego, defienden a sus amos hasta las últimas consecuencia: son los bobos defensores de los estados feudales.

Realmente es una pena que haya tantos millones de seres humanos que pierdan el poco tiempo que están vivos en la defensa de una mentira que los esclaviza, y de esa forman reafirman la esclavitud de las generaciones venideras.