miércoles, 22 de agosto de 2012
Cruce de caminos
Éste es mi verano número cuarenta.
Aunque llevo 39 vueltas completas alrededor del Sol.
Estoy en ese momento en el que no tengo donde caerme muerto y por eso no me queda más remedio que ir para delante.
No tengo techo propio ni soy capaz de conseguir por mi cuenta la comida para mantener a mis hijos.
Como en mi niñez, adolescencia y juventud, vuelvo a ser un mantenido.
Pero esta vez he arrastrado a tres personas más.
Las personas que más quiero en este mundo.
¿Buscamos culpas?
¿Es por mi culpa, o por este sistema en el que si lo rechazas te condenas a la infravida?
En la clase baja en la que he crecido ser un borregozombie es tener la supervivencia prácticamente garantizada.
Nunca he querido se un borregozombie.
Ergo, me condené a mí mismo y a los míos.
Así que no me queda más remedio que derrocar este sistema.
No soy yo el que tiene que cambiar.
Y mi única salida es hacia delante.
Estoy en ese cruce de caminos en el que se abandona todo el pasado y no se echa la vista atrás.
No me queda otra.
Si me puedes leer en el futuro, es que lo voy consiguiendo.
Pura supervivencia.
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