martes, 14 de abril de 2015

¿Qué es una locura? Una locura es...

¿Qué es una locura?
Una locura es estar bien adaptado a esta sociedad enferma y criminal.

¿Qué es una locura?
Una locura es levantarse cada día para ir a trabajar en un trabajo que no te gusta a cambio de papelitos de colores que luego te quitan con impuestos extorsionadores.

¿Qué es una locura?
Una locura es cruzar la calle siguiendo las indicaciones de lucecitas de colores.

¿Qué es una locura?
Una locura es creer que la infelicidad se cura con pastillitas.

¿Qué es una locura?
Una locura es aceptar y permitir que otros decidan y piensen por ti.

¿Qué es una locura?
Una locura es encerrar a los niños durante años en cárceles para que los programen para confundir lo que es una locura.

¿Qué es una locura?
Una locura es tener que pedir permiso hasta para mear.

¿Qué es una locura?
Una locura es seguir haciendo lo mismo y creer que obtendrás resultados diferentes.

¿Qué es una locura?
Una locura es nunca cuestionar las verdades oficiales.

¿Qué es una locura?
Una locura es defender a los opresores y acusar a sus víctimas.

¿Qué es una locura?
Una locura es adorar a dioses vengativos.

¿Qué es una locura?
Una locura es mirar a otro lado cuando atacan a otro y creer que no vendrán a por ti.

¿Qué es una locura?
Una locura es creerte que tienes poder y derechos por introducir un papelito en una urna.

¿Qué es una locura?
Una locura es creerte que la realidad es lo que te muestran por una pantalla.

¿Qué es una locura?
Una locura es despreciar a los que te están avisando que estás viviendo en una locura.

¿Qué es una locura?
Una locura es permitir que tus opresores controlen tu comida, tu oxígeno y tu energía.

¿Qué es una locura?
Una locura es pensar siempre en el mañana pero nunca en el hoy.

¿Qué es una locura?
Una locura es substituir a la tierra por el cemento.

¿Qué es una locura?
Una locura es estar de acuerdo en perder tu libertad a cambio de una falsa e inventada seguridad.

¿Qué es una locura?
Una locura es no darte cuenta de que estás perdiendo lo más valioso, que es tu vida, por dar valor a lo que no tiene valor.

¿Qué es una locura?
Una locura es una locura, la mires por donde la mires.

lunes, 30 de marzo de 2015

En una sociedad normal

En una sociedad normal no sería necesario un artículo como éste, pero ésta no es en absoluto una sociedad normal sino todo lo contrario.

Porque en una sociedad normal nunca habría sido posible la aprobación de una ley como la Ley Mordaza en España.

O la Patriot Act en EE.UU.

O la ley del control del movimiento del oro en Francia.

O la censura legislada de internet en el Reino Unido.

Porque en una sociedad normal la NSA no tendría trabajo, ni la CIA ni el Mossad ni el CNI.

Bueno, en una sociedad normal no habrían países tal como ahora se entienden.

En una sociedad normal los inspectores de hacienda se negarían a seguir robando a sus conciudadanos.

En una sociedad normal el ejército se negaría a bombardear países para saciar el apetito avaricioso de las corporaciones.

En una sociedad normal la policía no se dedicaría a imponer multas arbitrarias para recaudar su sueldo, ni sería partícipe de acciones violentas contra los desahuciados para proteger intereses especulativos.

En una sociedad normal los jueces no estarían a las órdenes del mejor postor.

En realidad, en una sociedad normal no se podría entender el concepto de usar la violencia y las leyes para obtener privilegios.

Ni en una sociedad normal los periodistas aceptarían que hubieran noticias inventadas para favorecer a los poderosos.

En una sociedad normal las creencias no estarían en manos de organismo religiosos organizados, inventores de verdades absolutas.

En una sociedad normal nadie aceptaría papelitos de colores creados de la nada por los bancos centrales, porque la gente valoraría su propio esfuerzo y trabajo.

En una sociedad normal los bancos nunca serían imprescindibles.

En una sociedad normal los padres nunca llevarían a sus hijos cada día a prisiones para que sean adoctrinados en la obediencia ciega y el consumismo, porque sabrían distinguir entre educación y estupidez.

En una sociedad normal sería imposible que la población se sentara delante de una pantalla para recibir mensajes destinados a someterla.

Porque en una sociedad normal las personas desobedecerían cualquier intento de apaciguamiento y consenso.

Es que está claro que en una sociedad normal no habría la posibilidad de ese juego entre izquierdas y derechas que crea una apariencia de democracia que en realidad es todo lo contrario.

Es que en una sociedad normal sería imposible la disidencia controlada, porque la gente que piensa por sí misma no se puede manipular en absoluto.

Porque en una sociedad normal nunca se cambiaría la libertad por una seguridad que no lo es.

En una sociedad normal no se permitirían cámaras de espionaje y control por las calles ni en los servicios públicos.

La complacencia no sería un mérito en una sociedad normal, en la que la palabra censura sería una palabra apenas conocida.

Y es que en una sociedad normal cada cual sería responsable de sí mismo, y nunca haría al prójimo lo que no querría para sí mismo.

En una sociedad normal sólo se hablaría de abundancia y del cumplimiento de nuestros sueños.

En una sociedad normal no habrían campañas clandestinas de modificación climática mediante la fumigación de los cielos.

En una sociedad normal el progreso sería auténtico, y los sabios no venderían sus hallazgos al mejor postor.

En una sociedad normal la ciencia no sería usada por unos pocos para crearse privilegios, sino que de verdad se aplicaría para el avance de todos, y no se esconderían ni manipularían sus descubrimientos.

Vamos, que en una sociedad normal los médicos no recetarían drogas innecesarias para recibir regalos de la industria farmacéutica.

Porque en una sociedad normal no habrían ONGs que mantienen la pobreza para justificar su existencia, ni serían usadas como armas para derrocar gobiernos.

Bueno, en una sociedad normal no serían necesarios gobiernos, no al menos como se entienden ahora.

Y así, en una sociedad normal no serían necesarios artículos como éste porque en una sociedad normal nunca se hubiera permitido alcanzar el nivel actual de opresión de unos pocos sobre el resto.

Porque en una sociedad normal se tendría muy clara la diferencia entre sociedad libre y sociedad feudal, y no habría sido posible la creación de una neolengua que prostituyera los términos.

En una sociedad normal la guerra sería guerra y la paz, paz.

Y en una sociedad normal nunca sería factible que unos criminales pudieran pervertirla y que dejara de ser una sociedad normal.

Tampoco vamos a decir que una sociedad normal fuera perfecta o utópica, pero en una sociedad normal las personas serían conscientes de sus defectos y tratarían de solucionarlos.

Así pues, puesto que no estamos en una sociedad normal, ni se pretende que lo sea, la población sobrevive sometida como ganado de sus amos, y muchos defienden, como buenos sirvientes, su pertenencia a esta sociedad criminal y enferma.

Es lo que hay, sin voluntad de ser una sociedad normal nunca seremos una sociedad normal.

¿Disfrutas de formar parte de esta sociedad anormal?

sábado, 14 de febrero de 2015

Una reflexión sobre la "web profunda"

En el boom inmobiliario, aquí en las Españas, habían grupos que iban a las constructoras y les pedían dinero por protección, y si éstas se negaban, estos mismos grupos organizados se dedicaban a atacar y sabotear los lugares donde se construían los pisos de las constructoras.

Puro chantaje.

En realidad, el estado es el grupo mafioso mejor organizado en ese aspecto. Si no acatas sus reglas, éste emplea toda la violencia a su disposición para destruirte.

Pero ahora no me extenderé en este tema. Me he referido a ello por una cosa que se me ha ocurrido al indagar en lo que se llama web profunda, inaccesible para los navegadores normales.

Resulta que es un lugar en el que se puede encontrar todo lo ilegal que uno pueda imaginar: comprar todo tipo de drogas, contratar asesinos, pasaportes e identidades falsas del país que uno elija, tarjetas de crédito cargadas, comprar objetos robados… y todo lo retorcido que uno pueda imaginar en temas sexuales.

La excusa para todo ello es que es una red libre, anónima y sin censura. Y si reflexionamos un poco nos damos cuenta de que esto es posible porque es una red sin vigilancia y sin seguridad.

Es decir, la idea es que cuando las personas no estamos vigiladas por una autoridad superior nos dedicamos sólo a lo más perverso de nuestra existencia, y es por ello que necesitamos protección de nosotros mismos.

¿Lo entendemos ahora?

Es como si el motivo de esta web profunda fuera confirmar las falacias y mentiras de la propaganda gubernamental.

Es como si nos permitieran entrar en un lugar horrible para luego volver y abrazar su protección sin condiciones, porque ellos son lo buenos, y sin ellos estaríamos perdidos.

Es como si fuera el otro lado de la moneda para mantener y reafirmar este sistema.

Nos dicen, “¿Ves? La libertad es mala y peligrosa, ya lo has visto. Ahora vuelve a nosotros.”

Al fin y al cabo, el origen de esta red aislada parece ser que está en la propia DARPA, como la web normal. Y nada escapa a sus garras.

Y así, caemos en la trampa para que aceptemos con agrado ser prisioneros con reglas y leyes absurdas, creadas para que vivamos en el miedo, y despreciemos la auténtica libertad.

Pero sabemos que la libertad no es eso; la libertad significa ser nosotros mismos. Y sí, tenemos nuestra parte perversa, pero es compensada por nuestra parte bella.

Es hora de que la web profunda tenga también su parte de luz y color.