¿De verdad?
Seguro que nos están vendiendo la moto.
Mi intuición me dice que debería retirarme gradualmente.
Ir desapareciendo poco a poco de los fregados de los que no estoy obteniendo resultados positivos.
En realidad, no es ninguna necesidad para mí intentar arreglar el mundo.
El mundo y yo siempre hemos ido por caminos separados.
Hace unos diez años esos caminos se volvieron a cruzar.
He ganado mucho con el intercambio, pero también he ido perdiendo.
La idea ahora sería agarrarme a mis victorias y deshacerme de las derrotas.
No creo que valga la pena pasar el resto de mi vida dándome golpes contra una pared.
He conseguido muchas cosas que hubo un tiempo en que pensé que nunca conseguiría.
Está muy bien.
Ha valido la pena vivir.
Ahora toca recoger lo sembrado y disfrutarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dime, ¿qué opinas sobre este post?