miércoles, 25 de julio de 2012

Destruyendo la infancia de nuestros hijos


Ésta es una imagen que he tomado hoy del parque de la Marquesa en L'Hospitalet de Llobregat.

Cuando era niño jugaba asiduamente en ese parque. Pero entonces todo era muy diferente.

Los niños podíamos jugar libremente por el parque, y aunque había un lugar con toboganes y columpios donde subirnos, no estaba vallado.

La única valla era la del propio parque.

Ahora, lo renovaron hace poco y el parque está compartimentado. Cada uno en sus sitio.

Los niños encerrados entre estas vallas de la foto, con sus padres detrás de ellos, sin que puedan disfrutar de un momento de imaginación propia.

¡Cuidado! ¡No te ensucies! ¡No te vayas a caer!

A eso lo llamo destruir a una generación.

Cuando era niño, corríamos por todo el parque, hacíamos guerras de piedras, jugábamos a la pelota y sin querer dábamos a algún mayor que estuviera en el paso. Nos tirábamos a la arena y al duro suelo, nos hacíamos rasguños, heridas, sudábamos, nos subíamos a los árboles, nos escondíamos tras un gran bloque que hacía de escenario que ya no está. 

Cuando éramos niños, éramos niños.

Aún así, estábamos controlados, no teníamos la libertad de movimiento de Tom Sawyer y Huckelberry Finn, pero lo de ahora, lo de ahora... es terrible.

Los niños, ya no pueden ser niños, no sé lo que son, pero niños seguro que no.

Al menos no, en estas condiciones de control absoluto.

Por favor, que Mark Twain no resucite que volvería a morirse de pena.

Por favor, ¡dejemos que los niños sean niños!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dime, ¿qué opinas sobre este post?