lunes, 10 de septiembre de 2012

Hoy he ido a recoger la comida de beneficencia

El barrio de los ricos, una quimera
Esta tarde, a las 5 y 10 de la tarde he salido de casa con nuestro carrito rojo.

Pero no he ido a la compra.

He ido a recoger la comida de beneficencia.

Las dos veces anteriores había ido Olga, y esta vez  he ido yo por primera vez.

Tras caminar durante un cuarto de hora, he llegado al lugar en la que la reparten.

He hecho cola unos 5 minutos y me han pedido la pequeña cartulina naranja en la que están apuntadas nuestras fechas de recogida.

Y así han pronunciado mi nombre, aunque mal mi apellido, parece que un castellano no sabe cómo se pronuncia realmente "Goig".

He entrado y me han llenado el carrito con la comida: un paquete verde de plástico, un paquete de huevos, un montón de melocotones y varios cartones de leche.

Me han devuelto la cartulina naranja con la fecha de hoy tachada.

Y me he vuelto para casa.

Así es la vida de la miseria en la gigantesca guerra de los ricos contra los pobres en el año oficial occidental 2012.

Eso de la dignidad queda para los que se mueren de hambre, yo tengo dos niños que alimentar.

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