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sábado, 17 de noviembre de 2012

Desde Ucrania con amor

Olga y yo, el día de nuestra boda
Hoy hace diez años que ocurrió el punto de inflexión más importante de mi vida: conocí a Olga.

A partir de ese momento mi vida dió un giro que ciertamente no esperaba.

Todavía estoy incrédulo ante los hechos, pero ahí están nuestros renacuajos para recordárnoslos.

Al final Disney tenía razón y si existen las historias con final feliz, o mejor, con un principio feliz porque no hay final, sólo continuación sin límite.

Diez años ya.

Hay películas de ficción. que no son ni la mitad de emocionantes de lo que he vivido desde hace 10 años.

Nunca me lo hubiera imaginado, pero fui encandilado desde Ucrania con amor.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Hoy no hay post

Tengo a Olga enferma y he estado todo el día tras ella y tras los niños, así que estoy cansado y hoy no hay post.

O bueno, éste es el post de hoy ;-)

viernes, 13 de julio de 2012

Pues hay días que salen las cosas bien


Pues hay días que salen las cosas bien.

Hoy he recibido la respuesta de Amazon, y me han confirmado que todo está bien y me han restaurado mi cuenta.

No sólo eso, me han pagado mis primeros 56 euros por los libros que vendí en abril.

Tampoco es que escriba por el dinero.

Escribo por escribir, expresar lo que pienso; y si además gusta a otros mejor que mejor.

Pero en este tipo de sociedad, de momento, se necesita el vil metal para comer.

No ya tener lujos, que no sé los que es eso, para comer.

Cuando los humanos decidan cambiar sus hábitos y los conviertan en saludables, y decidan crear una sociedad en la que nadie muera por injusticias, esto del dinero será incluso innecesario.

Pero hasta entonces, poco probable que lo vea, hay que sobrevivir.

Otro día, otro puñado de euros.

Ahora mismo no obtengo los suficientes puñados de euros y mi familia y yo vivimos en casa de mi abuela, y nos mantienen las pensiones de jubilación de mi abuela y de mi madre.

Así están las cosas.

Llevamos una temporada de caída libre.

Por eso es para mí tan destacable pequeñas victorias como ésta.

Un día en el que las cosas salen bien, es un día para celebrarlo.

No tenemos muchos de esos.

Aunque, para Olga, mi mujer, no hay nada que celebrar.

Ella es muuuuy materialista, y dice que 56 euros es una miseria y no nos soluciona nada.

Y tiene razón.

Pero mi esfuerzo está en la dirección correcta.

El objetivo es que en la vida hayan más días en los que las cosas salgan bien que mal.

Sin embargo, esos días no vienen por arte de magia.

Hay que esforzarse.

No sé si me estoy esforzando lo suficiente, vistos mis pingües victorias.

Pero hay días en los que las cosas salen bien.

Y éste ha sido uno de ellos.