Toca derramar felicidad... porque toca.
Por todas partes se desea un ¡Feliz 2013!
¿Qué tiene ese número para que sea feliz?
¿Representa algo el número 2013?
Ah sí, vale, conozco la historia... al fin y al cabo fui programado también en la sociedad occidental.
Parece ser que cuando se llega al punto de referencia temporal que indica el inicio de una vuelta al astro solar, la gente se desea felicidad, así... como automáticamente.
¿Y ese 2013?
Pues parece ser que es el número de vueltas al astro solar desde otro punto de referencia llamado 0.
Hey, pero eso sí, antes de ese punto de referencia ya habían pasado millones de vueltas antes.
Pero esos millones de vueltas anteriores al punto de referencia 0 no cuentan. ¡Fuera! ¡Fuera!
Por supuesto, está prohibido no seguir el juego impuesto, no vaya a ser que descubramos que todo es un cuento.
Qué raro resulta que en otros lugares, pueblos y civilizaciones usen otros puntos de referencia, ¿no?
Y que incluso hace miles de años, otras civilizaciones tuvieran un sistema de medir las vueltas al Sol más acertadas que la actual occidental.
Ssshhhhh. Cuidado. Eso no tiene que saberse...
Y respecto a la felicidad, ¿por qué se desea felicidad justo en este punto de referencia?
¿Por qué no en otro?
Me resulta muy curioso porque por mí, si es cuestión de desear felicidad, la deseo para cada día de nuestras vidas.
No me vale desearte felicidad hoy porque toca y odiarte hasta el próximo punto de referencia en el que volveré a desearte felicidad.
Te deseo felicidad siempre, en cada momento que respires, porque el hecho de que lo hagas ya debería hacerte sentirte feliz.
Aunque... el concepto de felicidad también es curioso porque... ah, no, que me alargo y no tengo ganas de escribir más en este escrito.
Pues eso... continuemos haciendo caso a los amos, que las ovejitas no sabemos hacer otras cosa.
Feliz, sé feliz... y no hay más.
:P
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