lunes, 3 de junio de 2013

Mi excusa para no acabar mi nuevo libro

Desde hace más de cinco meses tengo un nuevo libro acabado en un 95%, y ahí se ha quedado.

¿Por qué?

Veamos mi excusa:

A las 7:34 toca mi alarma. A las 7:50 están mis niños vestidos y desayunando. A las 8:35 salimos para tomar el bus. A las 9:00 los dejo en el colegio y a las 9:15 tomo el tren para volver a casa, con el mismo viaje de la tarjeta. Llego a casa a eso de las 9:35. Hasta las 11:45 friego los platos, grabo un vídeo para youtube e intento leer las noticias, el correo y compartir en las redes. A las 12:00 vuelvo al bus para llegar a las 12:20 a recoger para comer a mis peques. De 12:35 a 12:56 estamos un rato en el parque. Entonces tomamos otro bus y llegamos a casa a las 13:15. A las 13:30 comemos, a las 14:00 miro vídeos para compartir en mi blog en inglés. A las 14:25 salimos y a las 14:30 volvemos a cole en bus. A las 15:00 los dejo en el cole, pero como no me vale la pena volver a casa, de 15:00 a 16:20, justo cuando escribo esto desde mi móvil, estoy sentado en un banco junto a un árbol leyendo en el móvil. Entonces, sigo, a las 16:20 salen del cole, de 16:35 a 16:56 estamos otra vez en un parque. Tomamos el bus y llegamos a casa a las 17:15. Cenamos a las 19:30 porque Olga se niega a dejar el horario ruso, así que podría aprovechar este espacio de tiempo, pero no, porque o los niños arman demasiado jaleo o me surge otra cosa. Luego me queda el espacio tras la cena, pero a las 21:20 vuelvo a ser interrumpido para llevar a los niños a dormir. Llego a casi las 22:00, y tengo dos pequeños problemas: que estoy agotado por lo del día, y que soy diurno. Así que a eso de las 22:30 ya estoy en la cama para volver otra vez a lo mismo el día siguiente, y el otro y el de más allá.

¿Y los sábados y domingos?, me preguntarás. Ah, sí, tengo que mantener ocupados a mis renacuajos, sacarlos al parque, etc, etc.

La semana que viene, la segunda de junio de 2013, les cambian a mis retoños el horario y se los ponen de 9:00 a 14:00. ¿Por fin tendré un espacio de tiempo sin interrupciones para acabar mi libro? Lo dudo, porque estoy seguro de que a Olga se le ocurrirá algo porque "siempre estoy sin hacer nada".

Y resulta que soy yo el que no quiere llevar a los niños al cole porque los adoctrinan para convertirlos en estúpidos ignorantes. Pues hala, a encargarme yo me toca, de llevarlos y traerlos de la cárcel de adoctrinamiento.

¡Jodeeeerrrrrrr!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dime, ¿qué opinas sobre este post?